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Proyectos de Sensibilización

Exposición de KABIR MOKAMEL

 

 

PROYECTOS

 

Kabir Mokamel nació en el año 1968 en Afganistán. Tuvo que salir del país en 1990 y llegó a Alemania como refugiado. Más tarde, emigró a Australia, donde comenzó su carrera artística en 1995.

 

Su obra canaliza y responde al conflicto, al trauma y al desplazamiento que han caracterizado a la diáspora afgana durante las tres décadas en que transcurrió la guerra de Afganistán.

 

Desde 1995, Kabir ha expuesto sus obras en Australia tanto con otros artistas como en solitario. En 2001 realizó un curso de Diseño Gráfico en la Univerdidad de Camberra. Actualmente reside y trabaja como artista y diseñador gráfico en Camberra (Australia).

 

To Sleep Perchance to Dream (Dormir, posiblemente soñar)

Ésta, la más grande de mis obras, cuenta la historia de la fragilidad de la esperanza en Afganistán y los siglos de conquistas y saqueos que ha sufrido. Hasta el mismo cielo se ha convertido en la tierra baldía de un país devastado que cierra uno de sus ojos para dormir preocupado por los horrores que lo despiertan, un envoltorio que surge como las lágrimas de tristeza. La tierra agrietada revela las huellas de los caballos de los primeros conquistadores árabes de Afganistán. Otros conquistadores quedan representados por la ola central de sangre, cuyo color la relaciona con la invasión comunista del último siglo; los encabritados caballos de Gengis Khan y sus invasores, emisarios del Apocalipsis, y el envoltorio blanco que cubre el ambiente natural son símbolo del secretismo y confinamiento del régimen talibán. El coraje de las mujeres afganas se mantiene en pie como un muro entre los fuegos de la invasión mongola y el valle central de nubes, que acuna piadosamente a niños suspendidos en el aire dentro de frágiles burbujas. Cuando yo era niño, solía imaginar lo pacífico y seguro que se debe uno sentir al flotar entre las nubes, y la protección constante de mi madre para mí una sensación parecida a la de estar en una nube. El muro de las mujeres con velo que se convierten en piedra apoya a la supina figura de mi primo, cuyo cuerpo llevaron de vuelta a su aldea natal unas familiares mías. Mi madre también forma parte de este muro como un velo protector hecho de nubes que se extiende desde su cuerpo.

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The Flight of Mountains (El vuelo de las montañas)

Cuando era niño, a menudo me despertaba y me enteraba de que gente que yo conocía de mi pueblo había desaparecido en mitad de la noche, ya fuera porque los secuestraran o porque escaparan. En esta obra, utilizo la imagen del Arca de Noé, con su triste carga de lápidas que expresan la falta de esperanza que sentí en ese momento por los que comprendí que no volvería a ver. Esta inestabilidad y el miedo suponían que mi joven mente, que solía preguntarse si las montañas, principal elemento de los paisajes de mi infancia, también echarían a volar y desaparecían mientras dormía.

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Foothold (Un punto de apoyo)

Este cuadro expresa mi sentimiento de alienación de mi cultura de origen en mi hogar de acogida en Australia. No encuentro un punto de apoyo en la rojiza tierra australiana, me siento suspendido entre dos mundos. Mi autorretrato me muestra atrapado en una cáscara de angustia personal, como si mis raíces culturales me obligaran a ello. Los labios cosidos representan que mi voz, y por lo tanto también mi único medio de expresión personal, ha sido silenciada. Mis propias ideas, que sólo existen en mi cabeza y nunca llegué a expresar, quedan simbolizadas por los huevos intactos. Otros detalles de la obra, como el cielo que parece un trapo, el paisaje que se reduce a unos muros o la frágil hoja que sale de la segunda bota, son imágenes del confinamiento y el desplazamiento, y mi propia necesidad de sobrevivir a la alienación y el exilio. Mi ojo cerrado recuerda a la forma del pájaro libre que mi espíritu desearía ser.

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Modar (Madre)

Todos los afganos somos hijos de Afganistán. He querido mostrar mi patria en este retrato icónico como una madre tierra coronada con montañas y un rostro inescrutable. El nido maternal está desierto y se ha vuelto inhabitable a causa de los hilos de alambre de púas, legado de la ocupación enemiga. Unas llamas que ya resultan familiares, cuya presencia ha aprendido a tolerar, lamen sus ropas.

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Skyline, Old Kabul City and Old Kabul City

(Horizonte, la vieja ciudad de Kabul y La vieja ciudad de Kabul)

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Skyline, Old Kabul City and Old Kabul City

(Horizonte, la vieja ciudad de Kabul y La vieja ciudad de Kabul)

Ambos cuadros comparten temas muy similares. Una mujer con velo azul, el color del cielo, se cuela a través de los escombros de Kabul. Es imposible saber quién está detrás de los bombardeos que han reducido la ciudad a cenizas; la figura solitaria que se mueve como un fragmento de cielo a través del descolorido adobe es irrelevante. El cielo pálido y sin vida recuerda a las motas de polvo que caen tras un bombardeo. Me resulta muy patético el hecho de que las mujeres afganas, aunque vayan vestidas del color del cielo, parezcan buscar sin éxito el tono de azul que éste tuvo antes. En “Skyline, Old Kabul City”, la composición vertical parodia la manía de las culturas occidentales de erigir altos edificios como símbolo de prosperidad. “Old Kabul City”, con sus líneas horizontales, insinúa que las ciudades destruidas como ésta se ensanchan infinitamente en todas direcciones

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In The Shadow of Mountains (A la sombra de las montañas)

Cuando visité un campamento de refugiados en Afganistán, me impactó la cantidad de tiendas de campaña que se habían levantado para quienes habían huido por amenazas o se habían visto obligados a marcharse. La forma de la metrópolis de tiendas hace pensar en las montañas, que no ofrecen verdadera protección a los refugiados. Aun así, al sentarme en una de esas tiendas, sentí un peso descomunal sobre mí, como si las tiendas pesaran tanto como las mismas montañas. Una plañidera está sentada sin cobijo sobre el suelo arcilloso. Lo que causa su dolor es la tumba de un niño que la mantiene allí clavada. Lejos de ella hay un niño sentado solo, con los pies destrozados por las minas. En el lugar deberían estar sus pies crecen las raíces que parece estar echando en ese lugar hostil. Las grietas que llenan el paisaje árido y sin agua muestran la inutilidad de esas raíces.

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Ground Zero (Zona cero)

De los escombros que dejó el atentado contra el World Trade Centre nace el destructivo y fiero árbol del odio. Acurrucadas junto a sus raíces están las víctimas silenciosas de quienes cultivaron dicho odio: las mujeres afganas. Para el mundo entero, su presencia ha sido hasta ahora desconocida (si no ignorada) y han sufrido una cruel represión en su patria. Un cielo lívido, oscurecido por el fuego que brota del corazón de la escena, se instala tras el atentado.

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My Mother's Vision (La visión de mi madre)

He utilizado el contraste entre la atmósfera luminosa de un mundo suspendido en el espacio y el tiempo con el retrato monocromático de mi madre. Aparece como si estuviera recubierta por un caparazón de arcilla, lo que simboliza de nuevo la opresión a la que se ven sometidas las mujeres afganas, así como la terrible batalla que libran para emerger a cualquier espacio libre. Este cuadro muestra el único espacio libre al que se les permite acceder: las conversaciones susurradas entre mujeres que sólo comparten de dos en dos. La franja de tierra que une el grupo de mujeres simboliza los lazos tan tenues de pensamiento y nostalgia que las unen. Las escaleras rotas representan los lazos rotos que existen en el espíritu de quienes han perdido a sus seres queridos o que desconocen el paradero de los mismos. Una mujer alada y sin rostro se aferra al andamiaje de promesas occidentales de libertad que se han desvanecido, del mismo modo que se ha desvanecido la ilusión de que esa libertad fuera posible. El grupo está confinado en una forma que podría ser el perfil de un animal, tal es la humilde existencia que soportan estas mujeres.

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The Penalty Line [Triptych] (Área de castigo [tríptico])

Esta obra se basa en una escalofriante imagen sacada de Afganistán ilegalmente en la que se retrata a una mujer que fue ejecutada ante miles de espectadores en el Estadio de Fútbol de Kabul. Como suele ser el caso, las imágenes desencadenaron protestas inmediatas en Occidente, pero no les siguió ninguna acción. La sombra del ejecutor se cierne ante ella, representada como una forma agazapada, mientras que la sombra del arma sugiere la silueta de una cruz o un crucifijo.

 

Sobre esta escena se observa el cielo como lo vería la mujer cuando era niña: a una gran distancia, más allá de los imponentes muros que le impiden alcanzarlo.

 

En la parte inferior del tríptico se conjugan texto e imagen. Encontramos los versos del Corán que se recitan en momentos de temor arremolinándose en torno a Red de colaboradores ahorcadas en nombre de Dios. Sus sombras se proyectan sobre hojas de papel, como si no fueran más que pienso para los medios de comunicación.

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Temple of the Soul (Templo del alma)

Este doble autorretrato describe mi pasado, mi presente y algunas premoniciones sobre el futuro. La pared oscura de mi pasado sobresale por los cascos galopantes del miedo pasado que emerge de unas nubes inquietantes. Estas nubes encierran un espacio vacío y representan la pérdida de mi padre cuando sólo era un crío, demasiado joven para comprender lo que tal pérdida significaría para el futuro.

 

El árbol del que emerge mi rostro presente ha sido dañado y lucha en busca de nutrientes en el terreno desnudo y reseco en que se encuentra. Las formas negativas que trazan sus raíces describen siluetas de ahorcados, que a su vez simbolizan el sentido de autodestrucción que está presente entre el pueblo afgano como consecuencia de siglos de tragedia. La imagen gemela pertenece a mi madre, vestida con un fuego eterno que amenaza su existencia constantemente, pero que ha fallado en su empresa. El cielo está velado y no se puede ver con claridad, lo que representa la oclusión que resulta de la opresión.

 

El futuro está representado por el aire claro que sopla hacia la costa desde el océano. Tomo el que podría ser mi primer aliento en un mundo diferente del que he conocido. Unas ventanas se deslizan hacia mí desde el agua simbolizando el contacto inicial con la mente de otros, como si fuera por fin capaz de mirar en sus almas como si fueran ventanas.

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Dard

Muros de montañas configuran una obra arquitectónica que encierra la plaza de un pueblo bombardeado; éste se funde creando formas de sepulturas. En la plaza de este pueblo, una chica de dieciséis años fue lapidada por desafiar a su padre al negarse a contraer matrimonio con un hombre de sesenta años. Se trata de una historia real que permanece grabada en mi mente. Muestro el cuerpo transformado de la muchacha fallecida hundiéndose en un pozo de dolor, como un paralelismo de las profundas fosas que trazan las sombras de quienes presenciaron lo sucedido. Su alma, en forma de puerta que mira hacia el mar, testimonia que, quizás tras la muerte, por fin se haya librado de la represión.

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Amongst Thorns (Entre espinas)

Varios meses antes de la destrucción de los Budas gigantes de Bamiyán a manos de los talibanes, que tantas condenas y publicidad recibió, miles de personas fueron masacradas en ese mismo lugar. Nunca se oyó nada al respecto. En esta imagen he mostrado las volutas de sus sombras muertas flotando como si se tratara de un sueño o una emanación del propio lugar.  La pierna amputada del Buda sirve para recordar la terrible pérdida de miembros y de vidas que se deriva de las numerosas minas de tierra que fueron esparcidas por enemigos extranjeros. Para mí, la amarga ironía de esta secuencia de acontecimientos es que la destrucción de una mera representación humana parece sobrepasar con creces la destrucción de miles de seres vivos. Entre los escombros del Buda brota una flor con apariencia de rostro humano que representa la esperanza y la salvación final.

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Underworld (Inframundo)

Esta obra presenta de nuevo el tema de la masacre de Bamiyán. En esta ocasión, se afirma de modo más general que las mujeres afganas habitan en un inframundo mientras soportan continuamente la inmensa carga del cielo. Una delicada flor de esperanza brota de la oscuridad de la opresión y el temor.

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Traducido por Victoria Nieto García y Marta Muñoz Rodrigo (Universidad de Salamanca)
L
ocalizado por Victoria Nieto García (Universidad de Salamanca)

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