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Historias

Diarios desde Afganistán

Marzo de 2008

 

 

HISTORIAS

PROYECTO ARIANA: con el apoyo de : ACCD Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament

Proyecto Ariana de apoyo psicosocial a las mujeres autoinmoladas en Afganistán

—Marzo de 2008—

Diario desde Afganistán (2)

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18-03-2008

 

Hoy ha venido a despedirme Samsolé, una chica que se autoinmoló hace seis meses. Yo no la conocía pero sabía que, desde que había salido del hospital, Acaf le pagaba los medicamentos. Uno de los días que vino al centro para traer la receta estaba estuvimos hablando. Le expuse que, si quería que nos hiciésemos cargo de sus medicinas, tenía que ayudarnos. Ella me preguntó: "¿Cómo?", sorprendida y extrañada. "Tienes que venir una vez por semana al hospital para hacer compañía a una autoinmolada." ¡La que se armó! No por ella, sino por su marido. Él estaba fuera esperándola porque tenemos la norma que no entre ningún acompañante masculino con la paciente, por lo que Samsolé tuvo que salir para pedirle permiso.

 

Explicamos al marido de qué se trataba el trabajo (así lo denominamos porque cobraría 500 afganis -10 euros- cada vez que viniese, lo que le serviría para pagarse los medicamentos) y él respondió que no era posible porque ninguna mujer de su familia trabajaba. No pude contenerme y le repliqué: “No, pero se autoinmolan”. Muy diplomática no fui, la verdad, y tuve suerte de que su reacción fuera más calmada de lo que pensé en un principio.

 

Nos costó mucho convencerle. No aceptó la oferta de que nuestro chófer fuera a recogerla y acompañarla, pues es imposible ir sola en un coche con un hombre. Tampoco aceptó que María fuese en el coche tanto a la ida como a la vuelta; ¡qué dirían los vecinos! Otro problema era dónde dejar al niño.

 

Total, que a lo único a que se avino fue a acompañarla él personalmente, lo que a nosotros nos era igual siempre que respetase nuestra condición: Samsolé sola y sin niño. Y así quedamos.

 

Samsolé viene contentísima, su cara ha cambiado, habla por los codos y nos explica los problemas de las pacientes a las que acompaña. Un día le dije: "Esta semana, haz cualquier cosa que te apetezca para regalársela a la paciente con quien has estado hoy"; para nuestra sorpresa, se presentó con un ramo de flores (allí son todas artificiales) que había comprado. Me supo muy mal que hubiese tenido que comprar algo pero, ¡venía tan contenta! Le propuse que, en lugar de dar todo el ramo esta semana, fuese dando una flor a cada nueva autoinmolada.

 

Ahora cuando bajas a planta, ves donde ha estado Samsolé porque en el cabezal de la cama hay una flor.

 


13-03-2008

 

He hablado con los padres de Fatime. La madre afirma que hará lo que el padre diga y el padre asegura que para él no hay ningún inconveniente en volver a acogerla en su casa, pero quienes mandan son “los ancianos del pueblo” y que él respetará su decisión. Esto complica aún más la situación. Hemos quedado en que Acaf, junto con miembros de la Shura de los ancianos de Herat, iríamos a hablar con ellos. ¡Las cosas deberían ser más simples! Para empezar, a esta chica no tendrían que haberla casado sin su consentimiento; además, si se autoinmola no es para ir de compras, es porque no puede más. Los padres sólo pueden supeditarse a un grupo de hombres ya viejecitos... Esperemos que Fatime pueda rehacer su vida como desea, porque es una jovencita de 16 años con muchas ganas de vivir la adolescencia.

 


09-03-2008

 

Hemos hablado con Fatime, una mujer que ingresó hace dos días tras autoinmolarse porque está muy mal con su marido y con su suegra. No quiere volver a vivir con aquella familia. Pensábamos que no aguantaría, pero aquí sigue; ahora la cuida su madre.

 

A Fatime la casaron hace dos años contra su voluntad. Fue como un intercambio: la hermana de su marido se casó con su hermano. Hasta aquí no parece la cosa tan desastrosa si no fuese porque ella no quiere volver con su marido y sus padres no la aceptan en su casa porque tendrían que devolver a su nuera, que es la hermana de su yerno.

 

He estado hablando con la madre, que sólo hace que llorar. Cuando le digo que espero que la acoja en su casa, ella responde que no puede ser, que Fatime tiene que volver con su marido.

 

Parece mentira, pero creo que estoy entendiendo un poco más a esta gente. Esta madre de verdad está muy apenada y está atrapada por esta cultura que no le permite hacer lo que su corazón le pide: volver a tener a su hija en casa y poder cuidarla.

 


03-03-2008

 

Estamos trabajando muchas horas, suerte que las condiciones en el hospital han mejorado pero, sigue habiendo cada historia... Porque lo vivo en directo, si no, seguiría creyendo que me engañan. Desde la autoimmolada en prisión y a la que todos repudian por haber ejercido la prostitución (al final hemos conseguido que se haga cargo una ONG que se la llevará a Australia y ahora estamos amenazadas por el marido), pasando por la mujer (15 años) que la casaron con un cuchi (nómada) y se autoinmola porque no aguanta a la familia, hasta la... No sigo, todas lo mismo, no aguantan y se queman... Ayer murió una con un 100% de quemaduras; ¿por qué? Porque la querían casar... Desde el 2005 que identifiqué el proyecto hasta ahora han cambiado los desencadenantes; así es muy dificil prevenir.

 

Ahora añoro la batalla electoral española...

 


24-02-2008

 

Choque cultural, que sigue costándome: las mujeres no pueden dar la mano como saludo a los hombres. Lo sé, pero me cuesta recordarlo cuando estamos varias occidentales y nuestra traductora se queda totalmente al margen de los saludos que intercambiamos con los hombres, sean afganos o no. Está penalizado por ley y, en el aspecto social, las mujeres se juegan su reputación y futuro.

 

Además, tienen prohibido llevar gafas de sol porque los hombres no ven hacia dónde miran; no pueden volar cometas; las solteras no pueden ir sentadas en el coche al lado de un hombre (tenemos problemas constantemente por esto); de hecho, una mujer no puede ir sola en un coche con un hombre.

 

ME PONEN AL DÍA:

 

Las nevadas empezaron a principios de enero 2008, a la vez en las tres provincias de la región oeste. Quedaron cortadas todas las calles y las comunicaciones, y no había ningún medio de transporte. Nos contaban que quienes han padecido más esta calamidad han sido los pastores, los chuchis, que viven en las montañas; estaban cuidando a los animales y, en plena nevada, se perdieron por no encontrar los pueblos y sus casas, por lo que tuvieron que quedarse a la fuerza en pleno campo durante tres o cuatro dias; como consecuencia de ello, se les helaron los miembros y han sido necesarias muchas amputaciones.

 

Según la televisión local, después de dos semanas de nevadas diarias, más de 48 personas han sido atendidas y han sido necesarias muchas intervenciones, entre ellas la de un chico de 23 años al que tuvieron que amputarle los brazos y las piernas; es un pastor (o era un pastor) que se quedó bloqueado junto con sus ovejas que se morían de frio; buscó cobijo sin éxito y permaneció dos noches y tres días en plena nevada perdido, sin comida ni bebida, hasta que la gente del pueblo lo encuentró; lo llevaron al pueblo pero, como también estaba incomunicado, estuvo una semana más sin ningún tipo de asistencia médica; cuando por fin pudieron desplazarlo al hospital más cercano, ya no pudieron hacer nada y el resultado es el que se ha contado.

 

Asghar me cuenta que por las noches llegaban a la puerta de su casa de Herat riadas de familias enteras, descalzas y con harapos, para pedirle ayuda. Le pedían mantas, 5 afganis para pan (o,oo1 €) y comida. Me comenta que en estos días el pan subió de 4 a 8 afganis, y todavía sigue así. En estas culturas de subsistencia, el pan –NAN- es vital. Por desgracia, no sólo se lo pedian a él, sino que entraban en cada casa. La mayoría de esta gente sin techo son desplazados internos, que salen del campo y se refugian a las ciudades.

 

Durante los últimos días de las nevadas, el gobierno iraní deportó a muchos jovenes afganos que habían ido a buscar trabajo para ayudar a sus familias muy pobres (Irán está a 150 km. de Herat) arguyendo que vivían y trabajaban ilegalmente en Irán. Las calles heladas de Herat se convirtieron en un montón de campesinos y quienes, debido a la dificultad para llegar hasta sus hogares pupulaban por las calles, dormían por las noches con cartones y fuegos improvisados.

 

Ahora los caminos están abiertos, pero no pueden volver a sus hogares porque carecen de dinero para el desplazamiento. Nadie les ha ayudado: ni el Gobierno afgano ni organizaciones internacionales. Sólo la Fundation de Bayat ayudó a más de 500 familias en Herat, proporcionando mantas, carbón, leña, comida (harina, arroz, aceite), abrigos y zapatos para los más pequeños; fue el propio Sr. Bayat, fundador de esta fundación, quien los repartió personalmente. Un dato importante es que el 90% de los damnificados está en Herat.

 

Se observa una vista espectacular desde el avión: todo el país es un manto blanco.

 


23-02-2008

 

4,30 madrugada, día 23. Después de casi seis horas de retraso en el vuelo hacia Kabul con la compañía aérea “Ariana”, despegamos del aeropuerto de Estambul. A parte del considerable retraso, ya habitual en esta compañía afgana, todo parece normal hasta que, después de una hora y cuarto de vuelo, el capitán nos informa de que vamos a aterrizar al “aeropuerto internacional de Estambul”; estaba prevista una parada técnica en Ankara, más o menos sobre la misma hora, con lo cual pensé que lo había entendido mal, medio dormida, cansada como estaba, y por la locución en dari e inglés; además, me fijo que los pasajeros están muy tranquilos. En una fracción de segundo, me cuestiono si no había salido desde Madrid, con lo cual a estas altas horas de la madrugada he tenido que despejarme de golpe y pensar de forma coherente; claro que no salí desde Madrid, sino que iba en dirección a Kabul; había despegado de Estambul y volvía a aterrizar al mismo aeropuerto sin ninguna explicación aparte de una posible averia o de enfermedad en el pasaje; sólo eran ideas que me pasaban por la mente, porque de normal la circunstancia no tenía nada.

 

Yo me repetía: "Glòria, no puede ser; seguro que has entendido mal". Pero al ver la preciosidad de la bahía de Estambul, ya no ha cupo la menor duda: no era Ankara. Seguían sin informarnos y nadie preguntaba, lo que me extrañó, puesto que los afganos destacan por quererlo saber todo y no se reprimen a la hora de preguntar vidas, milagros y circunstancias ajenas. No entendía nada.

 

Después de estar dentro del avión más o menos una hora, de ver como desde la entrada del avión se agrupaba personal de tierra y aire, buscando, removiendo, descolgando y volviendo a colgar, sirviéndonos el desayuno que debía estar previsto para el segundo servicio a bordo, han anunciado que volaríamos directos a Kabul y, menuda sorpresa, la gente del avión aplaudiendo como niños pequeños, sin una palabra de disculpa, o aclaración. Esto es la antesala de Afganistán.

 

Hoy ya he percibido los primeros cambios en la sala de embarque: ningún hombre llevaba el pirantoman (el traje típico afgano y obligatorio en los tiempos del régimen mujaidin y talibán) y, más soprendente aún, el cambio de las mujeres; seríamos unas cinco mujeres en todo el avión, entre ellas, una abuelita que iba vestida a lo occidental y con dos pañuelos que le cubrían la cabeza, y su hija, con pantalón, chaqueta larga y pañuelo en la cabeza, que viajaban solas; cosas del destino o de Afganistán, estábamos en asientos contiguos y hemos compartido trozos de todo lo que llevaban y muchas sonrisas. Las otras tres llevaban ropas occidentales al estilo más moderno (pantalones ajustados, botas, jerseys cortos y arrapados encima de blusas del mismo estilo). Han cambiado las formas , con lo que yo era la "más afgana" (pantalón ancho y blusa también ancha y larga) y ellas, las representantes de las nuevas tendencias occidentales. Olé por ellas. Cuando hemos llegado a Kabul no se han tapado; otro olé. No sé como irán mañana, pero seguro que no con un burka. Además, sorprende oírlas hablar en dari.

 

Mayor sorpresa fue la de las azafatas de Ariana. Dicen que para llegar al equilibrio se va de un lado a su opuesto y es cuando la báscula se equilibra; éste podría ser un claro ejemplo: su vestimenta constaba de tejanos super ajustados por debajo de la cintura, blusa blanca transparente ajustada, cinturón ancho, zapatos de tacón alto y fino (que martillan el suelo del avión y que no dejan dormir) y, para el despegue y aterrizaje, chaqueta corta negra ajustada. Muy cómodo no creo que sea el modelito, pero están monas porque son delgaditas y van muy pintadas. ¡Qué contraste con sus compatriotas de a pié! ¿Será para que los afganos viajen más en avión? La báscula tiene que equilibrarse todavía.

 


22-02-2008

 

Salgo de Madrid hacia Estambul a las 6 de la tarde. Al aeropuerto han venido Ana Garralda y Julian para darme un regalo para Salvador, el agregado militar español en Kabul.

 

Ha sido rápido pero agradable, el tiempo suficiente para tomar un café y perfilar cuatro cosas del reportaje que Ana está elaborando sobre Acaf.

 

Conocí a esta pareja en Kabul el pasado diciembre, también casi como hoy, de tránsito y rápidamente. Estaban en Afganistán para escribir y filmar varios temas y uno de ellos era “Españolas en Afganistán”, con lo cual yo entraba de lleno en el tema. Durante unas horas estuvieron conmigo en todas las gestiones que iba realizando. Fue confuso y caótico, como todo lo de aquel país: dentro del coche que conducía Julian, en pleno barullo kabulí, Ana bombardeándome a preguntas, yo contestando y pendiente del horario porque teníamos el vuelo a Herat y mucho trabajo por delante, el cámara afgano grabando y el traductor de Acaf tomando nota de lo que queríamos de los ministerios a dónde nos dirigíamos. El coche era una versión de los hermanos Max en el corazón de Kabul. Según Ana, de todo ese barullo ha salido un buen reportaje.

 

Ya he perdido la cuenta de los viajes que he hecho a Afganistán y, a pesar de que voy mucho más tranquila, todavía no llego a acostrumbrarme a esta sensación de pánico que a veces me invade. Cada viaje es diferente aunque los lugares sean los mismos.  

 

   

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