Esther del centro
ortopédico del CICR- Comité Internacional de la Cruz
Roja- nos llama porque Farzaneh ha ido a buscar
medicamentos y vendas para las curas. Es una oportunidad
que no podemos desaprovechar
Farzaneh nos espera con su hermano, acepta hablar con
nosotras y explicarnos su historia.
Tiene 18 años, y parece muy tímida. No ha asistido nunca
a la escuela, viene de una familia de campesinos. La
casaron voluntariamente a los 13 años con un amigo de la
familia que tenia 22. Fue a vivir a casa de los suegros
con dos cuñados más, sus esposas y cuatro niños. Desde
el inicio de su boda padeció los insultos y las palizas
de la suegra porque no sabía hacer las tareas de la
casa. Pocos meses después también el marido la empezó a
maltratar por tener discusiones con su madre. Ahora hace
dos años que un mediodía la suegra le tiró una olla de
agua hirviendo encima porque no le gustaba la comida que
preparaba. Farzaneh volvía a estar embarazada ya había
perdido un bebé de dos meses, su suegra no le permitía
tenerlo en brazos ni alimentarlo, murió a los dos meses
de cólicos.
El hermano de su marido y la esposa de este la
trasladaron al hospital de Herat, tenía quemadas
profundas en un 85% del cuerpo. Estuvo hospitalizada
seis meses, después pasó dos en el centro ortopédico del
CICR donde le hacían recuperación con fisioterapia y le
daban los medicamentos gratuitamente.
Su suegra estuvo seis meses en prisión y el marido dos,
pero pagaron y los dejaron en libertad. Ahora Farzaneh
vive en casa de su familia y han prohibido a la familia
política tener cualquier contacto con ella. Va
acompañada de su hermano.
La operaron en Kabul para cortar las tiras de piel que
le unen los hombros con las orejas pero ha habido poca
mejora y además tiene muy limitados los movimientos de
brazos. Ahora el hermano ha vendido un trozo de tierra
del padre y quieren ir a Irán para una nueva
intervención.
Les hemos ayudado a obtener una carta del hospital
certificando que en Herat no es posible hacer nada más y
que necesita ser tratada en el extranjero La carta nos
ha costado tres días de colas y paseos por distintas
oficinas, pero les facilitará la obtención del pasaporte
y el visado de entrada.
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