16 Octubre 2006
Hajar Saifadin
La Hajar no tiene nunca ganas de hablar. Tiene 16 años y
hace más de un mes que llegó al hospital gravemente
quemada. Durante las primeras semanas los médicos nos
decían que no se salvaría. Mientras le hacen las curas
la oímos delirar y nos informan que son ataques
epilépticos...se nos encoge el ánima ver como la
incorporaban para curarla
La madre siempre está a su lado y es ella quien nos
explica la historia:
Son una familia modesta con cuatro hijos, dos chicas y
dos chicos – la madre dice que uno de ellos es
deficiente mental,( pero ya hemos visto que en muchas
ocasiones que la enfermedad mental lo abarca casi todo
en este país) Todos los hijos son solteros y solo el
padre trabaja ocasionalmente
Hasta hace un año, la Hajar era una chica contenta que
estudiaba 7e. grado y ayudaba en las labores de la casa.
Parece ser que el detonante de la tragedia son los
exámenes de fin de curso, que Hajar suspendió. A partir
de entonces entra en una depresión seria, convencida de
que también ella tiene alguna deficiencia mental y que
nunca podrá continuar estudiando. Se encerró en sí
misma, dejó de hablar, pasaba todo el día durmiendo y la
tenían que forzar para que comiese. Al ver que cada día
la situación empeoraba, los padres la llevaron al médico
que le receptó una medicación. Parece ser que también el
tratamiento fue contraproducente pues el comportamiento
de Hajar se volvió violento; pegaba e insultaba a las
visitas.
Un día mientras la madre cocinaba, dice que vio como a
Hajar le salía fuego del cuerpo. Piensa que a su hija la
ha quemado un fantasma o espíritu.
Ahora ya hace tiempo que la conocemos, se levanta de la
cama, poco a poco empieza a hablar y nos comenta que
quiere seguir estudiando que quiere hablar inglés (le
compramos un pequeño libro inglés-dari y lo tiene
siempre entre sus manos) Le han hecho injertos y poco a
poco empieza a andar.
Es el segundo caso que tenemos de chicas sin casar que
se auto-inmolan y que creen tanto ellas como la propia
familia que ha sido un fantasma el causante de las
quemaduras.
La otra paciente falleció después de una semana de gran
padecimiento.
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