Muchas de las mujeres legisladoras afganas fueron elegidas gracias al "respaldo de los señores de la guerra" y ahora tienen que satisfacerles, indicó Pakzad.
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"Estas mujeres no tienen voces propias, no tienen el derecho a decir lo que piensan". Primero tienen que llamar con el móvil al señor de la guerra que les respalde... y preguntarle a quién deben votar a favor y a quién en contra", criticó.
"Necesitamos a mujeres de calidad en el parlamento. No necesitamos a 68 mujeres simplemente sentadas en el parlamento. Preferiríamos tener sólo a 10, pero que tuvieran voces firmes", añadió.
Pakzad admitió que la presencia de mujeres en el parlamento ha sido un símbolo del avance de las afganas desde la caída del régimen talibán represivo en el 2001.
Sin embargo, todavía había mucho camino por recorrer hasta garantizarles los derechos humanos fundamentales, recalcó.
Los tres millones de viudas que han dejado 30 años de guerra necesitan empleo para mantener a sus familias, hay que acabar con el matrinonio infantil así como con las flagelaciones públicas como ocurrió hace dos semanas, recordó Pakzad, cuando unos señores de la guerra azotaron a dos mujeres por huir de sus maridos maltratadores. |
Malalai Joya (diputada afgana expulsada): "En mi primer día en el parlamento me percaté de que allí se reunen los peores enemigos de los afganos. La mayoría son señores de la guerra, narcotraficantes y violadores de derechos humanos. La democracia en el parlamento del Afganistán ocupado es una fachada. No ha aportado nada positivo a mi pueblo en los últimos cinco años ni lo hará en el futuro. Sólo se han aprobado leyes antidemocráticas y en contra de la mujer.
Durante mi cargo en el parlamento estos hombres y mujeres crueles me lo hicieron pasar muy mal."
New Statesman, 31 de enero de 2010 |
Durante el régimen talibán entre 1996 y el 2001, se les solía pegar en público y hasta lapidar si quebrantaban la ley Islámica.
Se les excluyó de todas las actividades públicas, incluida de las escuelas, y sólo podían salir de casa si iban acompañadas de algún familiar masculino.
Pakzad volvió a lanzar un llamamiento para que las mujeres formen parte en los dialogos con los talibanes. El presidente Hamid Karzai ha expresado su deseo de negociar para devolver la paz a Afganistán, país que ha estado en guerra durante buena parte de las tres últimas décadas.
Pakzad fundó "la voz de las mujeres" en Afganistán en 1998, enseñando a leer a mujeres a espaldas de los talibanes.
El año pasado, la revista Time la situó entre una de las 100 personas más influyentes del mundo. |