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"Se necesita una estrategia verdaderamente
completa para la reconstrucción y la estabilización a largo
plazo de Afganistán", se decía en el informe titulado
Atrapado en el conflicto (cuyo subtítulo era Los civiles y
la estrategia de seguridad internacional en Afganistán),
publicado el 3 de abril.
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Para
evitar que se borraran las líneas que hay entre los
actores militares y los humanitarios, las agencias
de ayuda y las fuerzas dirigidas por la OTAN
acordaron un modus operandi en 2008 [las fuerzas
dirigidas por la OTAN y las agencias de ayuda se
ponen de acuerdo en un nuevo modus operandi] pero
éste se ha estado ignorando en gran medida después
de menos de un año de haberlo firmado, se leía en el
informe.
"No hemos visto diferencias en la tierra", dijo Matt
Waldman, gestor de políticas y de apoyo de Oxfam en
Kabul.
Las ONG -incluidas Oxfam, CARE Afganistán, ActionAid
y Save the Children (GB)- están preocupadas por el
creciente impacto del conflicto armado en los
civiles y por el uso cada vez mayor de la ayuda para
obtener beneficios militares y políticos.
"Sentimos un tirón que nos empuja a la tienda
militar", dijo Dave Hampson, un representante de
Save the Children en Gran Bretaña, añadiendo que los
fondos para las agencias de ayuda se estaban
vinculando a condiciones militares y políticas más
que nunca antes. |
"La situación ha
cambiado mucho desde que empecé mi empleo como
trabajador de socorro en los años 1990. Antes éramos
de alguna forma inmunes a los ataques y podíamos
acceder a comunidades controladas por diferentes
partidos enfrentados. La gente nos respetaba y
apoyaba nuestro trabajo. "Pero ahora constantemente
tengo miedo a que me maten o a que me secuestren.
Mantengo mi trabajo en secreto y hago lo que puedo
para no mostrar ninguna afiliación con ONG porque
esto podría poner en peligro mi vida. No llevo
conmigo mi carnet de identidad, nunca utilizo un
vehículo oficial e intento actuar como alguien
corriente de aquí.
IRIN, 22 de febrero del
2009 |
Comentario de Oxfam
Oxfam dijo en un comentario sobre el informe:
“El informe advierte de que los militares están borrando la
distinción entre los trabajadores humanitarios y los
soldados al realizar un amplio trabajo humanitario y de
auxilio como medidas antiinsurrectivas y usando vehículos
blancos sin marcar, que sólo los utilizan de manera
convencional las agencias de ayuda y la ONU. Esto socava las
percepciones locales de la independencia y la imparcialidad
de las agencias de ayuda y por tanto aumenta el riesgo en
los trabajadores humanitarios y amenaza con reducir las
zonas en las que pueden trabajar de forma segura.
"Las agencias recomiendan una retirada progresiva de la
ayuda militarizada y un aumento substancial en la
financiación de desarrollo y humanitaria para las
instituciones y las organizaciones civiles", decía.
IRIN no pudo conseguir declaraciones de la OTAN.
Informe de UNAMA
Más de 2.100 civiles afganos fueron asesinados en el
conflicto en 2008; más o menos el 55% a manos de distintos
grupos insurgentes y el resto por fuerzas a favor del
gobierno, declaró la Misión de Asistencia de las Naciones
Unidas en Afganistán (cuyas siglas en inglés son UNAMA) en
un informe titulado Protección de los civiles en el
conflicto armado en 2008.
La ONU y los organismos protectores de los derechos han
acusado en repetidas ocasiones a los insurgentes de los
ataques premeditados, sistemáticos y generalizados en
lugares de no combatientes y de civiles.
Las ONG también han expresado su preocupación por un aumento
importante en las muertes de civiles como resultado de las
huelgas aéreas por parte de las fuerzas militares
internacionales que, según se informó, fueron 552 en 2008;
72% más que en 2007, de acuerdo con el informe de UNAMA.
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