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| El
número de niños que están con
sus
madres en las cárceles afganas
es
extremadamente alto, casi iguala al
número
de madres,
según
la UNODC. (Foto de IRIN) |
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Los
miembros del Parlamento están preocupados por las condiciones de las presas afganas
y temen que esas violaciones se extiendan a cárceles de otras provincias.
Manifestaron
estas preocupaciones un día después de que el informe de Amnistía Internacional
advirtiera de los posibles abusos a presas en Afganistán.
Las conclusiones de la delegación del
Parlamento aseguran que los funcionarios de prisión medican
primero a las presas para aturdirlas y poder agredirlas
sexualmente después.
Fouzia
Kofi, miembro del Parlamento que ha visitado a las presas, afirma que en
algunos casos las víctimas han sido forzadas y violadas.
La
señora Kofi ha declarado que "las presas dicen que cuando enferman y piden
medicación les dan medicinas que las dejan inconscientes para poder abusar sexualmente
de ellas. Y en algunos casos las llevan a la fuerza a las oficinas de los funcionarios
de prisiones pero pocas se han quedado embarazadas".
Ha
dicho que por miedo a las tradiciones afganas los funcionarios han silenciado a las
víctimas y resulta muy difícil averiguar el número exacto de abusos.
También afirma que "el número de mujeres
dispuestas a hablar sobre estos temas es
muy reducido y desafortunadamente no tienen el valor suficiente para enfrentarse
a la verdad porque cuando nosotros, la delegación de investigación, abandonamos
la prisión, se sienten indefensas".
Amnestía
Internacional ya ha advertido de las torturas que se cometen en las cárceles de
Afganistán, pero la delegación del Parlamento afgano cree que la situación real
es peor que la que se refleja en el informe de AI.
Traducido por: Lara Seco Rodríguez (Facultad de Traducción y Documentación, Universidad de Salamanca) |