8 de Marzo de 2006
¡Levantémonos unidos y decididos
hacia la liberación y en contra del fundamentalismo!
Otro ocho de marzo ha llegado y las mujeres afganas siguen siendo rehenes de las garras de los fundamentalistas. La continuidad
de la política traicionera del Sr. Karzai y de sus amigos por órdenes del gobierno norteamericano son todavía como lanzas que se clavan cada vez
más profundamente en las caras heridas de nuestro pueblo desafortunado. Cada vez que los delincuentes “Emirs” cometen un nuevo delito atroz, en
lugar de ser enjuiciados, son recompensados y reciben mejores puestos jerárquicos.
El asesinato, el robo, el secuestro y la violación de mujeres y niños se volvieron rutina. Hay una taza mayor de mujeres que cometen
suicidio y cada vez mayor cultivo y tráfico de narcóticos, todo esto mientras se desperdician miles de millones de dólares de ayuda extranjera y
de recursos públicos. Hay un aumento en el desempleo y en la cantidad de personas sin techo. La apertura del Kabul Serina Hotel y otros hoteles
de este tipo en un país que tiene la taza de ingreso per capita mas baja del mundo no significa desarrollo sino que de hecho otorga un ambiente
sensual para los delincuentes y representa una burla a la vida miserable de la mayor parte de nuestra nación. El gobierno no es capaz ni siquiera
de resolver los más pequeños de estos temas. El país está en caos.
Estos últimos cuatro años han confirmado que para el gobierno de Karzai no es prioridad la voluntad de nuestra nación oprimida
sino que el interés de los delincuentes. El Sr. Karzai no quiere y no puede destruir la banda de delincuentes de Afganistán porque los intereses
de las dos partes están entrelazados.
En las elecciones presidenciales la mayoría de nuestra gente votó al Sr. Karzai con la esperanza de que persiga y castigue a todos
los criminales fundamentalistas por sus delitos y atrocidades. Pero el Sr. Karzai traicionó al pueblo. Es por eso que en las elecciones parlamentarias,
nuestra desesperanzada y engañada gente sabía que por mas que votaran o no, la composición del parlamento se haría entre bastidores. Se les dio
lugar en el parlamento a los verdugos Jehadi para garantizar la habilidad de pasar y reforzar leyes que oprimen a la gente común y al país, legalizar
la firma del “acuerdo estratégico entre Estados Unidos y Afganistán” y otros tratados opresores similares.
RAWA ha declarado en repetidas ocasiones que el gobierno, la corte y el parlamento
nunca harán ningún bien por nuestro afligido pueblo mientras sigan bajo la dominación de los criminales “Alianza del Norte”, el Taliban, Gulbuddini,
Parchami y los traidores de Khaliqi. Contra las acusaciones infundadas de que las críticas y los ataques de RAWA hacia el gobierno son siempre hechas desde un punto de vista negativo, la traición y la corrupción han llegado
tan profundamente a las raíces del gobierno que su desagradable fama no solo ha sido publicada en los medios mas respetados del mundo; sino que
incluso Habibullah Qaderi, el así llamado ministro de antinarcóticos y Ali Ahmad Jalali, ex ministro del interior, fueron forzados a confirmar que
el gobierno está dominado por la mafia.
Bajo estas circunstancias, queda claro que el otorgamiento de los más de diez mil millones de dólares que fueron prometidos durante
la Conferencia de Londres no serán utilizados para las masas sino que, como los anteriores 12 mil millones de dólares, llenarán los bolsillos de
la “Alianza del Norte” para comprar su lealtad a los Estados Unidos.
En la situación en que la sangre inocente de Rahimas, Aminas, Nadias, Gulbers, Saimas y …. corren por la tierra con la ayuda de
los criminales, la presencia de mujeres pro fundamentalistas en el gabinete no es mas que una herramienta en manos del gobierno para decirle al
mundo y a toda la gente, “¡Miren a Afganistán, las mujeres han obtenido tanta libertad!” Las mencionadas mujeres, como la mayoría de las mujeres
en el parlamento, son tan indiferentes a la situación apremiante del pueblo afgano como lo son Sayyaf, Rabbani, Qanonni, Gulbuddin, Mullah Omar
y otros.
La “Alianza del Norte”, quien ha dado refugio hasta ahora a Assadullah Sarwari, pretende que al condenarlo a muerte, el deseo del
pueblo afgano de condenar a criminales aun peores que Assadullah Sarwari, desaparezca para siempre.
Nuestra gente y en especial las afligidas mujeres no abandonarán la búsqueda del juicio y castigo a los fascistas religiosos y
títeres soviéticos por ningún precio y bajo ninguna circunstancia. Se han dado cuenta, ahora más que nunca, que hasta que no se eche a estos criminales
del poder, no podrán ser testigos del nacimiento de la libertad, democracia y prosperidad en su Afganistán.
No estamos solas en nuestra difícil y tumultuosa lucha en contra de la “Alianza del Norte” y sus hermanos Gulbuddini, Talibi y
Al-Qaeda. Mujeres de Irán, Palestina, Turquía, América Latina y otros países están en combate por la democracia y en contra de la plaga del fundamentalismo
y la guerra. Nos unimos a ellas y debemos apoyar el movimiento de mujeres en el resto del mundo intensificando nuestra decisiva lucha contra el
fundamentalismo y sus partidarios en la región.
¡Nuestro recuerdo para las mujeres amantes de la libertad que se encuentran en prisión en Irán y en todo el mundo!
¡Que viva para siempre la solidaridad entre las fuertes mujeres de Afganistán y otros países!
¡Terminemos con todos los fundamentalistas, los enemigos más malvados de Afganistán y de todos los seres humanos!
¡Levanten alto la gloriosa bandera de RAWA y de todas las organizaciones y personas
que apoyan la democracia en contra de los criminales fundamentalistas!
Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán (RAWA)
8 de Marzo de 2006- Kabul
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