Los extremos
Herat - Afganistán 29/01/2009
Esto es impresionante, en todo sentido y en
todas formas. Lo bueno y lo malo, Los Extremos de la
vida son los que se ven aquí, el amor incondicional de una
madre a sus hijos (y crean cuando digo incondicional) y la
brutalidad insana del ser humano. Lo más difícil de todo es
poder conjugar las dos cosas. Quizás por deformación, por
cómo nos educaron, lo que traemos dentro, me cuestiono si
buscar el medio de las cosas sea lo correcto y no como se
vive aquí, de Extremo a Extremo, de ser una
víctima de algo inimaginable a ser victimario.
Te puedes encontrar con una mujer que ha vivido la pobreza
absoluta, la opresión de los talibanes, el hecho de “ser
mujer” en Afganistán, la violencia física y emocional más
fuerte que se pueda imaginar (que todavía es muy lejos de la
realidad) y ser una madre abnegada, que literalmente soporta
toda la crudeza de la vida para que sus hijos la puedan
“tener” como madre, sin renunciar a ellos, renunciando a su
propia vida y “felicidad” por cumplir con un rol que la
naturaleza le ha impuesto y la vida se lo niega, a pasar a
ser una suegra opresora, violenta y castigadora,
absolutamente intransigente y condenatoria, la razón de la
desgracia de otras mujeres. No son Extremos naturales
pero es lo que se vive aquí.
Lo bueno del trabajo es poder dar alegría a los corazones,
el otro día hicimos un picnic o mejor dicho un tour por la
ciudad de Herat con las mujeres víctimas de violencia y
auto-inmoladas. No puedo transmitir con palabras lo que
sentí cuando llegaron. Lamentablemente es imposible de
transmitir, o por suerte, lo que sí es claro que este simple
paseo les genero alegría, felicidad, pero imagínense cuando
una persona no ha tenido ni un solo día de felicidad en su
vida (literalmente), lo que pueden sentir al experimentarlo
por primera vez, de Extremo a Extremo.
Yo personalmente estoy súper entusiasmado con el trabajo,
muy contento, pero la verdad que dé a poquito me está
destrozando el corazón, pero también dándome las alegrías
que nunca sentí. De nuevo Los Extremos...